jueves 15 de enero de 2009

A veces no nos damos cuenta de lo valiosa que es nuestra vida. Cada minuto que pasa, cada día tenemos que agradecer por estar vivos.
Cuántas veces escuchamos decir: desearía estar muerto. En fin, hoy a mí me pasa exactamente lo contrario.
Siento que tendríamos que valorar esas miradas, esos instantes con las personas que amamos. Mirar más la fotografía que tenemos en nuestra mesa de luz. Pensar más en la persona que amamos… tratar de hablar y escuchar más.
Por eso hoy hablo menos y comparto esta foto tan espontánea de Gerónimo, mi sobrino favorito. Le compré esa remera de los Rolling cuando era chiquitito. Un día se la pusimos y espontáneamente hizo un bailecito para el público presente, porque a él le encanta ser el centro de atención.
Que les guste.

martes 6 de enero de 2009


jueves 18 de diciembre de 2008

Cuando una fotografía vale más que mil palabras

Cuando se acercan estas fechas de navidad, todos empezamos como a sentir una cierta nostalgia de algo.
Muchos de nosotros pasamos lejos de familiares y amigos, muchos no tienen a nadie cerca o simplemente pasan solos. Pero el quid, el sentido de la Navidad- debemos saberlo- va más allá de con quién pase cada uno.
La fecha es netamente religiosa, y siendo así, quienes son católicos festejan el cumpleaños de Jesús, hace más de 2008 años.
En fin, para quienes no son católicos ni religiosos, ni cristianos, es simplemente una fecha roja más en el calendario.
Pero a esto se le agrega que todos tenemos que recibir familiares que vienen de lejos; tenemos que pensar en el menú, en los lugares donde los colocaremos en la casa… y eso provoca en estas personas un alto grado de stress.
El otro día alguien me dijo: “para mí la navidad es problema, porque no tengo dinero y el gasto en comidas es enorme”.
¿Por qué no pensar simplemente en pasar en familia, como un día más?
¿Es tan difícil sentarse a la mesa y en vez de compartir un cordero o lechón, poner una simple fuente de ensaladas?
¿Por qué tenemos que seguir los reglamentos que nos impone una sociedad consumista?
Dejemos ya de lado que es el nacimiento de alguien que cambió la historia. Dejemos de lado que ese día- aunque a muchos les pese- se celebra la venida del Salvador.
Concentrémonos en vivir esta navidad como una revelación del alma y del espíritu. Dejemos que esa magia nos contagie por un rato y contemplemos el milagro de la vida, en familia.

martes 16 de diciembre de 2008

Cuando una fotografía vale más que mil palabras